Métodos anticonceptivos femeninos

El sexo responsable es el mejor de todos. Antes de tener relaciones sexuales, debes protegerte. Hay que tener en cuenta que el preservativo te protege de más de 30 enfermedades de trasmisión sexual, como la clamidia, el herpes genital, la gonorrea, la sífilis, la hepatitis B o la sarna. Por eso es absolutamente necesario practicar sexo seguro. No hay excusa que valga, no hay tabú que pueda ser argumento para no tener una sexualidad responsable, para no cuidarse. Cuando no practicas el sexo seguro, pones en serio riesgo tu salud.

Hoy en día existen distintos métodos anticonceptivos. Es importante que un especialista te indique cuál es el más apropiado para ti. En cuanto a anticoncepción reversible (aquellos con los que dejando su uso se recupera la fertilidad), actualmente se distinguen dos clasificaciones: anticonceptivos a corto plazo y a largo plazo. Dentro de los métodos a corto plazo se encuentran el preservativo femenino, el diafragma, la píldora, el anillo y el parche hormonal. Por otro lado, el Dispositivo intrauterino (DIU), el implante y las inyecciones de hormonas son los anticonceptivos catalogados como de larga duración.

Preservativo femenino

Se trata de un método de barrera alternativo al preservativo masculino. Es una delgada funda hecha con un material plástico transparente, fino y suave que se ajusta holgadamente a las paredes de la vagina. Además de servir como barrera e impedir que los espermatozoides alcancen al óvulo, esta opción proporciona una mayor protección a la mujer contra enfermedades de transmisión sexual (ETS). Se puede llevar puesto hasta ocho horas y sólo puede usarse una sola vez. Dos de los beneficios que aporta este método es que su uso no conlleva efectos secundarios hormonales ni afecta a la fertilidad de la mujer. Sin embargo, es rechazado por muchas mujeres debido a su aspecto “antiestético”, pues el anillo externo del preservativo sobresale de la vagina.

Diafragma

El diafragma es un capuchón de látex o silicona que la mujer se introduce en la vagina cubriendo el cuello del útero y bloqueando la entrada del esperma en la cavidad uterina, es un método que debe ser valorado en la consulta ginecológica. Además de tener que aprender correctamente su uso, la mujer debe utilizarlo con espermicida para aumentar su eficacia. Según explican los expertos, se coloca diez minutos antes del encuentro sexual y debe permanecer colocado ocho horas después para asegurarse de que el espermicida haga su trabajo y, una vez retirado, lavarlo con agua y jabón neutro, secarlo y guardarlo en su envase correspondiente en un lugar fresco y seco. El diafragma debe cambiarse aproximadamente cada año. Usado correctamente y acompañado de espermicidas, este método tiene un porcentaje de efectividad entre el 84% y el 95%. El diafragma, además de proteger contra algunas ETS no produce efectos negativos sobre la fertilidad de la mujer.

Tampoco alteraciones hormonales y puede usarse durante la lactancia. Algunas mujeres encuentran incomodidades en su colocación y en la prohibición de su uso durante la menstruación y cuando existe alguna infección.

Anticonceptivos orales

Son pastillas compuestas por hormonas que se toman una vez al día y siempre a la misma hora para asegurar su eficacia. Entre sus beneficios destacan que la mujer retoma la fertilidad tan pronto como deje de tomar las pastillas. Además, la píldora también tiene efectos positivos ante problemas con el acné, la caída del cabello, incluso disminuye el riesgo de padecer cáncer de ovario y endometrio. Su uso debe prescribirlo un médico.

Parche semanal

Es una banda adhesiva parecida a una tirita compuesta por una capa de gestágenos y estrógenos que se va liberando lentamente una vez que contacta en la epidermis. Para su aplicación se busca una zona corporal que no sufra mucho roce con la ropa para evitar que se despegue. El ciclo es como el de la píldora. La diferencia radica en que el parche tiene que cambiarse cada semana durante 21 días consecutivos. Después la mujer pasa siete días sin ponérselo y aparece la menstruación.

Anillo mensual

Este método consiste en un anillo de plástico transparente y flexible de cinco centímetros de diámetro que la mujer coloca en la vagina (como si fuera un tampón) una vez al mes entre el primer y el quinto día del ciclo menstrual. Cada anillo funciona durante tres semanas, después hay siete días de descanso en los que llega la menstruación y no hay peligro de embarazo. Libera las mismas hormonas que la píldora combinada (gestágenos y estrógenos) y son absorbidas por la mucosa de la vagina.

Inyecciones hormonales

Se trata de una inyección hormonal intramuscular que se administra entre el primer y el quinto día de la menstruación. El ginecólogo es el encargado de aplicarlas y pueden ser mensuales (contiene progestágenos y estrógenos), bimensuales o trimestrales (sólo contienen progestágenos). Este anticonceptivo inhibe la ovulación. A parte de evitar embarazos no deseados y de liberar sexualmente a la mujer, las inyecciones ayudan a disminuir el riesgo de Enfermedad Pélvica Inflamatoria, mejora la endometriosis y reduce los dolores menstruales y la anemia. Este anticonceptivo conlleva irregularidades en el sangrado menstrual (haciendo incluso que desaparezca) y la fertilidad tarda en recuperarse unos meses.

Implante

Consiste en una barilla de cuatro centímetros que se coloca en el brazo no dominante con anestesia local. Lleva unahormona (etonogestrel) que se va liberando cada día y su efecto anticonceptivo se mantiene durante tres años. Las hemorragias menstruales pueden volverse irregulares e incluso desaparecer, pero no significa que sea dañino ni ineficaz. El implante puede utilizarse en algunas situaciones en las que otros métodos hormonales por su contenido en estrógenos están contraindicados, por ejemplo durante la lactancia, en mujeres hipertensas, con sobrepeso o fumadoras. Hay casos en que la mujer experimenta efectos secundarios como migrañas, acné, fatiga o retención de líquidos. Otro inconveniente del implante es la necesidad de emplear un procedimiento quirúrgico para colocarlo y deja una pequeña cicatriz.

Dispositivo intrauterino (DIU)

El DIU es un pequeño dispositivo de plástico en forma de ‘T’ que el ginecólogo coloca dentro del cuello del útero de la mujer. Tradicionalmente el dispositivo intrauterino estaba hecho de plástico y recubierto de cobre, metal tóxico para el esperma que impide que el óvulo pueda ser fecundado. La duración habitual del DIU de cobre es de cinco años. Debido a su tamaño y a algunos efectos que podía provocar, el dispositivo de cobre sólo podían usarlo mujeres que ya habían sido madre. También se han registrado casos en los que el DIU afecta a la menstruación haciéndola más abundante y dolorosa. Por eso hace pocos años salió al mercado un dispositivo intrauterino que, eliminando el cobre de su composición, introduce un depósito de hormonas que actúa directamente sobre el endometrio y regula la menstruación de las mujeres que padecían grandes sangrados menstruales y no podían usar el DIU de cobre. Un beneficio que posee es que la fertilidad se recupera en el momento en el que se retira el dispositivo.

La mujer debe conocer y valorar las diferentes opciones antes de decantarse por la forma con la que se encuentre más cómoda y segura. Cuando se va a utilizar un método es fundamental acudir a una consulta y que el médico haga una historia clínica detallada de la usuaria ya que no todos los anticonceptivos pueden ser utilizados por todas. Se debe orientar a la paciente y recomendarle el método que mejor se adapta a las circunstancias de cada una.

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